Delirios de un cabrón desesperado




" Si fuéramos capaces de volver nuestro destino 
al azar y aceptar sin desmayo el misterio de 
nuestra vida, podría hallarse próxima una
cierta dicha, bastante semejante a la inocencia"
Luis Buñuel

 Esta mañana sólo me queda escribir para intentar salvarnos. No hay lugar dónde dar la cara. Saben que estamos escondidos. Van a descubrir como nos desarmamos, como nos hacemos daño. Como respiran  los muertos. 
Tengo el valor de  hablarte cuando no merezco despertar. Camino sin moverme. Y sin embargo, no deseo que venga la muerte , pues han podado el césped del viejo parque. Las prostitutas ya han comenzado a trabajar en la calle de arriba. Los Dioses aún no se han mudado allí, mas sé que llegaran. Tarde, pero llegaran. 
Después de no dormir nunca puedo descansar. No puedo cerrar los ojos .
Jamás.
 Los nervios me duermen cuando he de despertar. 
Queda césped por pisar.
Caminar sin esplendor  y delirar. Delirar por París. Artistas por la calle, Don quijote entre toreros y borrachos. Nadar en este río que nos lleva al fuego. La fuerza irreductible de morir volando. 
¿quién llegará antes al final de esta carrera? ¿Mi sombra o Tu?  ¿Mi espectro o mi maldad.?
 Y quiero que sepas que aún te busco en las raras noches de insomnio que no llega el sudor. 
Tal vez todo sucedió porque  te quise sin amarte. 

* Jack Kerouac en la imagen. 

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