Arrodillarse



"The finger of blame has turned upon itself
And I'm more than willing to offer myself
Do you want my presence or need my help
Who knows where that might lead ...
I fall
Whenever I fall
Whenever I fall at your feet
You let your tears rain down on me
Whenever I fall"
"Fall at your feet" , Crowed House. 

Llevo días dándole vueltas al instinto del ser humano de, en ocasiones,  arrodillarse(a del latín ad(cercanía) más el sustantivo rodilla y del sufijo flexivo "ar"). 
No me interesa la genuflexión (genuflexĭo, -ōnis); ni la cristiana y menos ante los reyes. En esta última ya se atisba otra de los males múltiples de cualquier monarquía, como eran pocos, tenemos también el machismo, pues la genuflexión monárquica sólo la realizan las mujeres. Los hombres  realizan la reverencia. Sobra decir que jamás realizaré una reverencia ante un rey(en minúscula la r).

Tampoco me refiero al deportista cuando se arrodilla tras la consecución de un gol o una victoria, incluso tras una derrota. No anda lejos esta última de a dónde quiero llegar. 
No me gusta aunque ya se vislumbra un derrumbe total de la razón en el arrodillamiento como perdida de tu total voluntad. No me gusta, simboliza sometimiento, dependencia etc.. La escalofriante escultura  "La Edad Madura" de la maravillosa Camille Claudel refleja y pone los pelos de punta más que ninguna imagen o palabra sobre esta  última manera de arrodillarse.

Fijense como dobla la rodilla un boxeador " noqueado", o como a un animal "grogui" se le van las patas. No suele traer nada bonito este acto.

Se me ocurren ahora todos los tipos de ejecuciones que se realizan con el ser humano postrado de rodillas. 

En el machismo mas ancestral y repudiable, el sexo oral se realiza con la mujer arrodillada y sometida, he ahí otro ejemplo más. 

Les quiero hablar y me pregunto que lleva a un ser humano a perder todo su ego, su fuerza, a vaciarse para caer arrodillado e hincar la rodilla ante la vida o ante uno mismo; a solas cuando nadie nos ve. A gritar y a llorar desplomados. E incluso a dar gracias a la vida por estar donde estamos(sin merecerlo) o al finalizar un martirio. Siempre a solas, siempre vaciando hasta la última molécula del alma.

A esa manera de arrodillarse me refiero. Ese instinto tan fuerte que nace del tan maltratado interior de nuestra caja torácica.

En fin, es tiempo de andar, de caminar con la frente marchita y alta.
Besos y abrazos a todas y todos, sé que  mas pronto que tarde me volveré a desplomar cuando no me veáis. 


* Imagen extraída de la película "Mad Max(Fury Road)", (2015), George Miller. 

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