Viento







El problema es que jamás superé mi nacimiento ni me perdoné el hecho de nacer.
Tampoco acabo de aceptar el Tú, te, ti, contigo.
Mis palabras intentarán, consciente o inconscientemente, engañaros,
compensar [como creo que ya escribí en otro papel] lo que imagino que sucedió.
Yo pinto números porque no se dibujar. Números que escriben ilusión.
Intenté evitar rozarte en aquel concierto y me tocó lo que había en el interior de tu cuerpo.
Sin quererlo, empiezo a encontrar en tus ojos toda la inmensidad del mar.
Siempre estas, siempre te veo, quizá este ciego.
Del murmullo de la gente salen palabras que provocan silencio y buscan el cobijo de tus ojos
y tu pecho redentor.
Tú respiración es la certeza de que existe el silencio.
Me descubrirás que el silencio no siempre nos quiere contar que se acerca el final y
que no hace falta ir diciendo que las alcantarillas son laberintos.
El destrozo que hace tu voz en mis entrañas por momentos derrumbará el odio.
Estaré cerca de mi final , o lo que es lo mismo, de quererte.
De aquella luz quedan escombros que quieren ser tesoros.
Quiero creer que aquel Sol maravilloso nos dejó para ocultar al monstruo.
Este despojo humano que quiere convertirse en tierra para tus pies.
La luna espera su turno,quiere ser regalo para tu mirada.
El origen del error es el motor de la solución.
Cada día es la respuesta a los momentos que estropeamos.
Le daré las gracias a aquel inmenso dolor si gracias a Él nos amamos hoy.

* En la imagen, "Pierrot el Loco" (1965), Jean- Luc Godard. 

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